Publicado en reflexiones

Todo salió bien

Lo cierto es que éramos muy pocos, pero lo pasamos estupendamente.

Aparcamos con una suerte infinita a la misma puerta de la Casa de la Cultura, seguro que Rodrigo nos echó una mano. Vivimos una ceremonia bonita, con palabras emocionadas de una tía abuela de B. y una concejala amable y comprometida.

Luego nos aposentamos en una carpa y comimos, bebimos, cantamos, gritamos y hubo baile, y jolgorio.

Ahora me duele la garganta mientras pienso en los dos jovenzuelos encantadores que nos hicieron las fotos desde primera hora de la mañana, en los disfraces divertidos del fhotocall, en las pintas de todos en aquellas circunstancias. Fue nuestra aportación al evento y creo que resultó todo un éxito.

Después me alegré infinito de ver a mi hermana irse animando a ponerse unas boas y unos sombreros para hacernos juntos las típicas fotos tontas pero divertidas, y lanzarse después a bailar con sus hijos. Disfrutó con ellos de lo lindo y nosotros al contemplarlos.

Hace tres años que siento que Gonzalo está casado, el tiempo que lleva ya fuera de casa viviendo con Beatriz. Ayer se hizo legal y les envío nuestras bendiciones y mejores deseos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.