
Empiezo el curso por última vez. Los alumnos no lo saben, pero mi intención es irme en septiembre.
Me ha encantado volver a ver al grupo de ciencias que estuvo conmigo en primero y hará segundo este año. Mañana haré lo mismo con el grupo de excelencia y conoceré a los primerines de Secundaria. No tengo un horario tan malo como el curso pasado, aunque sí será un año cargado de grupos y ratios. Tendré exceso de cargos, tutoría y jefatura de departamento y veintiuna horas, el máximo legal.
Pero a pesar de todo y con la promesa del descanso, empiezo el curso esperanzada.