Publicado en reflexiones

Abril me ha dado un empujón

El día 8, fecha muy especial para mí, por mi madre y por Rodrigo, recibí este email:

No me esperaba esto en absoluto. Mi sorpresa enorme se convirtió en reflexión. Y he decidido tomarlo como mensaje para volver a pelear en esas «artes literarias» que me reconocen con tanta amabilidad.

De ese modo, seguiré mis afanes de escritora y no me dejaré amilanar por el trabajazo absorbente de la Asociación.

Ya he enviado mi último manuscrito a una maquetadora profesional. En vista de que ninguna editorial fiable me publica, haré una autopublicación. Con la mejor calidad posible, pero por mi cuenta, eligiendo yo todo.

Ah, por cierto, el acto se ha postpuesto a septiembre.