
Teníamos este viaje reservado desde octubre. Nos hemos ido en plena crisis de cambio en la Aso, sin renunciar a este en concreto, pero conscientes de que tendremos que dejar muchos proyectos personales atrás.
Un crucero desde Valencia a Venecia, pasando por Civitavecchia, Corfú, Dubrovnik y Split. Que no estuvo mal, pero con muchas interrupciones de mensajes y llamadas. Y tres días en Venecia a nuestro aire.
Volvemos con las pilas cargadas. A asumir mucho trabajo.