
Después de unos días en Asturias, con nueva presentación en la Semana Negra, la vuelta a casa se hace calenturienta. Mucho calor, sí.
Y mi rodilla derecha justo se puso tan mal para ese viaje, que, a la vuelta, terminé con consulta urgente y una infiltración de hialurónico. Un desastre.
Sigo con anti-inflamatorios, la cosa va lenta, pero mejoro por fin. Gonartrosis y nuevas infiltraciones son diagnóstico y tratamientos posibles. A ver si funcionan, porque, de verdad que la dolencia inhabilita muchísimo. Ya ni cuento la dificultad añadida de subir y bajar escaleras 🙁
Mientras tanto, sigo con Duolingo y no me va mal con sus lecciones de italiano. Me divierten bastante, la verdad. También profundizo sobre constructores y temas de WordPress para próximas obligaciones.
Vamos, que no me aburro. Aunque escriba poquísimo por aquí.