
Nos hemos quedado en casita a ver si así recuperamos la serenidad perdida.
Llueve. Estudio italiano en duolingo. Y releo el libro de Víctor Sampedro para tener más claro qué decir en la presentación en que me ha invitado a intervenir. Tendría que haber sido Pilar, me digo cada poco, pero recojo el guante. Y lo haré por ella. Y por Rodrigo. Y por todos.
Se pasan los días no haciendo mucho, lo suficiente para recobrarnos despacito. G se fue a Alicante. Me encanta que le guste tanto la casita de mi padres. JC y yo vamos poco, menos mal que él sí.
Llueve. A ratos sale el sol. No hay melancolía, solo cansancio. Y ganas de recobrar fuerzas, porque abril también se anuncia pleno de actividades.