Publicado en reflexiones

Se acaba noviembre

Escribo poco por aquí. Porque estoy cansada y tengo pocas ganas, en general. A ver si mejora mi energía con un poco más de descanso.

Fuimos y volvimos a/y de Egipto. Con maldición faraónica de por medio, (tendinitis y gastroenteritis) y resultado totalmente agotador. Pero no me quejo, mereció la pena mucho, mucho, muchísiiiiiiiimo. Con Rodrigo y mi papá,  sus grandes enamorados, en el corazón y en los labios. Y siempre de la mano JC y yo. Hay que ver cuánto nos reímos juntos 🙂

Respecto a lo demás, enumero temas, porque no me alcanza el ánimo:

  • Hice la segunda presentación,  en la Casa de Asturias. Gentío y retraso, pero estupenda.
  • Hasta me compré un portátil nuevo. Una gozada que pesa poco y quiero llevarme conmigo a cada viaje.
  • Decepcionada de los cursos de la UC3, que nunca salen, estudio italiano en una app gratuita.
  • El curso de narrativa, en extremo populoso, avanza con pies de barro, pero interesante a pesar de los inconvenientes.
  • Mi proyecto 5 a medio gas. Ni siquiera segura del punto de vista. Aunque, eso sí, dispuesta a intentarlo mil veces.

Fin del reporte cuasi telegráfico.  Hasta más ver 🙂