
Hubo un tiempo en que escribía a diario, solo por probarme. Últimamente se me olvida apuntar cosas aquí. Sigo alguna Red social, leo periódicos y eso es todo.
Ya no me agobia el final del verano, vivo cada día con ilusión aunque no haga nada especial, con las sensaciones de tiempos larguísimos como los de la infancia. El calor de este 2023 ha sido espantoso y algunas noches era imposible dormir sin el aire acondicionado. Pero no me quejo, porque lo poníamos y ya está.
No tendré actividades hasta octubre. Septiembre seguirá siendo de asueto. No hay quejas, faltaría más.
Esperaré a ver cuándo llega BARRIO 1972 a las librerías. Y lo contaré.