
Se me pasan los días, sí, haciendo poco, nada en concreto. Es verdad que disfruto de no tener tantas obligaciones, y por ello puedo leer, escribir o darme el capricho de ver varios capítulos seguidos si una serie me gusta. También, por supuesto, hago domesticidades, aunque las puramente necesarias, sin agobios. Así, voy a la compra más a menudo, ahora que puedo, y cocino cada día para nosotros dos.
Las redes sociales me estresan, por lo que las visito poco y las actualizo lo justo para no desaparecer. Incluida esta pobre bitácora de pensamientos y reflexiones. Quizá lleguen tiempos de más exposición, quién sabe 🙂 De momento, esto es lo que hay.