
Ya estamos en casita de nuevo. La experiencia viajera ha sido muy buena, a pesar del gentío. No podíamos esperar otra cosa en pleno agosto, ya contabamos con ello, pues es cuando los chicos tienen vacaciones. Aun así, todo genial. Karaokes incluidos.
Aquí sigue haciendo mucho calor. Parece que, al menos , refresca por las noches. Yo me he traído una coriza alérgica, de tanto aire acondicionado, posibles ácaros y la convivencia con multitudes.
JC vuelve al trabajo el día 1 y los chicos este lunes. Entonces intentaré regresar a rutinas escribidoras. De momento aún me acompañan las sensaciones de mar.