
Despúes de dos semanas pendientes de G, vuelvo a escribir en las redes sociales, a continuar mi novela y a actualizar la bitácora de autora. Ha sido un tiempo bien empleado, por supuesto.
Ahí subo una foto con Felino a la puerta de casa. Solo lo he llevado en tres ocasiones, por la zona, pero ya puedo asegurar que la conducción es comodísima. Por otro lado, nos han dicho que a Gordito todavía no lo van a achatarrar, así que contentos por que le den una segunda oportunidad. Imaginamos que campera.