Publicado en escribir, reflexiones

Antes de las fiestas

Empieza una semana movidita. Hoy es mi único respiro. Mañana martes tengo la sesión mensual del Club de lectura a las 11:00 y también llega un albañil a repasar una arqueta en el jardín de delante, no sé a qué hora. Yupi 🙁

El jueves toda mi calle hará limpieza de arquetas y conducción de pluviales en los jardines de dentro, por lo que tendremos tráfico de operarios entrando y saliendo, ese estrés emocional que se produce cuando personas ajenas invaden la casa. Más yupi 🙁 Y supongo que la cosa no durará solo un día, así que el viernes será lo mismo ampliado y aumentado.

Menos mal que el miércoles pinta estupendo. Resulta que voy a hablar de NINA en el IES La Senda. Es una oportunidad preciosa que agradezco y me encanta, así que procuraré disfrutar al máximo, aunque se produzca en estas circunstancias.

Solo me queda el día de hoy para escribir y haré lo que pueda. Con tanto trajín y el cansancio acumulado del palizón previo, me temo que estoy bajando el ritmo. A ver cuánto me cunde esta mañana.