Publicado en reflexiones

Martes alicantino

Otra vez nos hemos venido a ver el mar, aunque por pocas horas. Sólo es una nueva escapada que hacemos con la intención de romper las rutinas y sentir que el tiempo pasa de otra forma. Sin más pretensiones.

El cielo ha estado cubierto todo el día, pero sobre las siete empezó a aclarar. Luego hemos visto la luna subir por el horizonte y por eso esperamos que mañana luzca el sol. Estamos optimistas, pues las predicciones hablan de mejora de temperatura. Ojalá. El caso es que no hace malo, pero se echa en falta el calorcito del sol.

Caminamos muchísimo. Vamos y venimos. A veces es duro subir hasta aquí, aunque, conste que no es una queja: nos viene bien para mantenernos ágiles y en forma.