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Hoy es mi cumpleaños

Hago 62, ya una cifra contundente. Y veinte meses de jubilauta, cómo se pasa el tiempo, qué barbaridad. En fechas como la de hoy me acuerdo de la frase de la bisabuela Estefanía sobre hacerse mayor: «Ay, cariño, hasta aquí llegarás, o la vida te ha de costar».

A la bisa no llegué a conocerla, la anécdota es solo de oídas, pero ha formado parte de mi experiencia vital desde siempre. Es curiosa esa capacidad de transcender más allá de los coetáneos. Y muy breve, supongo.

En los días de cumpleaños, los señaladitos, es cuando más se notan las ausencias. G y B pasarán la tarde con nosotros, en el jardín, al aire libre, por este cumple. Y disfrutaremos de su compañía. Pero siempre nos va a faltar Rodrigo.

Menos mal que él también me hace regalos desde su dimensión. A ver si no es coincidencia curiosa que mi novela salga en preventa justo mañana.

Y con esa lucecita de esperanza continúo el camino. A por otro año y otro libro. Con todas las ganas.