Publicado en reflexiones

Domingo 26 de julio de 2020

Estos días me obligo a mí misma a no anotar tan asiduamente. Porque no hay mucho que decir y porque ya acabó el experimento.

Seguimos en casa, con el calor esperable de estas fechas, bastante aislados, que es la mejor medida, como los personajes de El Decamerón. Lo único que me preocupa es que nos pase factura de insociabilidad y de sedentarismo exagerados.

Escribo poco, solo lo necesario para el curso, que ciertamente es bastante light. Pero me doy permiso para relajarme en esa materia, después de tantas semanas, meses de trabajo exhaustivo. Y me vuelco más en la elaboración de vídeos.