Publicado en reflexiones

Jueves 12 de marzo de 2020

Esta fue la noche horrenda, hace dieciséis años, en que apenas pudimos dormir, cuando nuestra consciencia iba comprendiendo que no íbamos a encontrar a Rodrigo, que nos lo habían asesinado.

Hoy también me he despertado muy pronto, antes que JC y su alarma para el trabajo. Pienso en todos estos años sin Rodrigo. En lo que nos perdimos, lo que no hemos podido vivir con él.

Luego intento que la rutina cotidiana me ayude a seguir. Con su lema. Pero no es nada fácil, con las alarmas del coronavirus.