Publicado en reflexiones

Domingo 8 de marzo de 2020

Hoy he dormido mal. Después de una jornada abrumadora de coche y largo paseo por la calzada de los gigantes, volvimos agotaditos al hotel. Cenamos pronto y me metí también muy pronto en la cama.

Ahora son las cinco inglesas, llevo desde las dos dando vueltas en la cama. Supongo que he dormido cuatro horas y media. Or something like this.

Estos tres días aquí de reactivación de la zona donde mi cerebro tiene archivada la lengua inglesa están resultando muy cansados. Me temo que mi estrés está aumentando. Sueño con frases y palabras, mi inconsciente busca fórmulas para expresarme y superar la frustración de reducir mis pensamientos a las estructuras y el vocabulario que soy capaz de usar en inglés. Es curioso esto de soñar con asuntos lingüísticos y no con imágenes.

Porque desde luego los paisajes de ayer en Giants causeway son como para soñarlos. Una maravilla. Aunque, menudo viento, debe de vivir allí, vamos, terrible.

Hoy nos espera una visita a los astilleros del Titanic y una vuelta a casa de dos aviones y tres aeropuertos, que tampoco es moco de pavo. Llegaremos tardecito, y al viajar hacia el Este perdemos una hora; me temo que será agotador.

Así que un finde en Asturias, otro en Irlanda del Norte y el siguiente tampoco podremos descansar, ya que Getafe hace el memorial el sábado 14 por la mañana. Con los actos del propio día 11 entre medias. Ufffffff.

No sé si se me ha ido la mano y será excesivo. En todo caso es lo que hay, así debo seguir. Y si no me viene bien, ya lo sabré para otra ocasión y procuraré suavizar esto de salir de mi zona de confort.