Publicado en reflexiones

Viernes 28 de febrero de 2020

Hoy es festivo en el calendario escolar que ya no me afecta pero sigo por el contacto con mis compañeros. Son las siete aunque llevo despierta desde las cinco y media. Anoche me dormí pronto, agotada de tanta actividad y de las pocas horas de sueño que arrastraba del día previo.

Pasamos la mañana en Salas y sus alrededores, viendo iglesias, monasterios y museos del prerrománico con el grupo de Pensionistas de Asturias con el que ya tengo algunos vínculos. Fue agradable, aprendí un montón, comimos como limas y acabamos agotados.

La presentación de Avilés salió bonita, aunque tuvo muy poca audiencia. No todo el mundo tiene capacidad de convocatoria, está claro. Pero a mí no me importa, yo transmito mi información con el mismo cariño e interés.

Hoy tenemos la mañana libre. De momento aprovecharemos para dormir, hacer el vago, disfrutar de la terraza y del apartamento. Luego ya veremos.

Y mañana regresamos a casa. Qué pronto. El tiempo se desliza como arena entre los dedos.