Ya tengo dispuesta mi vida para hacer dieta, excepto la circunstancia de una cena especial hoy, así que me propongo empezar en serio mañana.
Pasé toda la mañana de ayer concertando citas médicas y pergeñando mi nuevo proyecto narrativo. Todavía tengo que revisar la novela previa, pero aún no me siento con ánimo y me falta alguna crítica más al respecto.
La semana que viene, por contraste, estará a tope de clases, consultas y pruebas médicas. Incluso haré una prueba a una posible asistenta para esta casa y para Ela, que todavía no quiere, pero no está mal ir abriendo camino. Ya contaré.