Publicado en reflexiones

Martes 7 de enero de 2020

Ufffffff, por fin acaban las agotadoras festividades navideñas. Hoy todavía es no lectivo, pero mañana vuelve una rutina que aún me condiciona. La verdad es que pienso y me organizo en relación a los calendarios escolares aunque ya no ejerza. Son muchos años de rutina y que reafirman actividades como Photoshop o EdE, que también se rigen por esas mediciones de tiempo.

Para esta semana JC y yo tenemos como plan especial desconectar tres o cuatro jornadas. Aprovecharemos así aquellos días de noviembre que no pudimos salir de viaje. Algo tranquilo, y me temo que mucho menos sofisticado que la semana en Venecia que tuvimos que anular. Pero lo importante es que nos sirva para recuperar energías.

No olvido unas líneas para el día de Reyes, el cumple de Ela. Salió charlatán y divertido, alrededor de viandas variopintas y un par de partidas de Trivial. Raro, como todo en las últimas semanas. Por ejemplo, faltó el chocolate, porque no había ni un brick de leche en la casa. Y eso rompe con la tradición de décadas. Pero nos adaptamos a las circunstancias e hicimos una merienda de salados.

A ver qué tal se nos da (hoy y en los días sucesivos) el regreso a una comida sobria y los intentos de desconexión. Seguiremos informando.