El tiempo pasa deprisa. Me aturulla. Estoy cansada, supongo que me pesa el trimestre. No de trabajo, claro, pero sí de mucho ajetreo. Y de angustia emocional. Todavía estamos tocados por el duelo. Llevará su tiempo, no se le puede meter prisa a un proceso así. Y menos cuando sucede con nuestros tristes antecedentes.
Llueve. Me da pereza ir a costura. A la vez me encantaría poder terminar el abrigo. Y eso es incompatible. Tampoco tengo nada previsto para hoy, podría ser eso. Bueno, excepto mis tareas de narrativa. Ah, oye, y una webcam recientita con la que me apetece hacer pruebas.
Rectifico. Por supuesto que se me ocurren alternativas. Pero no me gusta dejar nada a medias. Debería seguir con el abrigo. Me doy una ducha y me lo llevo. Venga.