Publicado en reflexiones

Miércoles 23 de octubre (120 días seguidos)

Hoy tengo patronaje y me apetece poco. Lo cierto es que preferiría continuar con la novela, pero creo que me conviene más cumplir la planificación prevista. Mi tendencia natural es seguir obsesivamente, lo que me termina llevando siempre a un agotamiento – aburrimiento difícil de remontar. Por eso lo evito. A cambio, y es lo malo de esta solución, me toca aceptar que se ralentiza todo en el tiempo. Y yo soy de querer las cosas para ya, y si es posible para ayer; una impaciente, vamos.

Así que esta mañana me toca ir a Leganés en metro (se aparca fatal) y trabajar en los patrones de cuerpo y mangas aunque me motiva poquito y la compañía de las otras costureras es bastante adocenante. Intento animarme con novedades, por ejemplo, qué tal si propongo unas prácticas en toile. Es aburrido tener que proyectarlo yo todo, pero hagamos del defecto virtud. Y pidamos ayuda, a ver qué se le ocurre a la profesora.