Publicado en reflexiones

Martes 15 de octubre

Ayer tuve un día intenso de correcciones, de modo que le di una vuelta completa a la novela. Más que nada podé. También hice muchos cambios de prosodia para evitar cacofonías, incluidas nuevas versiones del nombre de la protagonista.

Hoy me propongo dedicarlo a los asuntos informáticos, aunque debo salir a hacer una compra. Son las 7:20 y ya estoy arreglada y desayunada en la buhardilla, las ventanas de toda la casa abiertas (oscilobatientes) para que se ventile son mi primera domesticidad de hoy. En rato las cerraré, haré la cama y me concentraré en la tarea otro periodo más, hasta la hora de irme al híper.

Así paso los días, y debo decir que me siento muy feliz con mi plan de trabajo.