
Voy acercándome a otra cifra mágica, el 90. O ya puestos, el 100. De momento, mientras tenga algo nuevo que contar, aquí lo haré. Sería absurdo otra cosa.
Y mientras, ahora mismo, compruebo que son las ocho y media en Portugal y comprendo que empieza la segunda hora en ese trabajo que ya no ejerzo. Tela marinera. Me siento afortunada por poder disfrutar de vacaciones en este momento, pero también ajena a mí misma, como que no termino de creérmelo. Supongo que es cuestión de tiempo.
Ah, por cierto, y me han dado plaza en el curso de Photoshop del catálogo municipal. Así que tengo cubiertos dos de mis tres ámbitos de actuación. Ya solo falta que salga el curso de escritura para hacer pleno.