Publicado en reflexiones

Miércoles 18 de septiembre

Las 7:49. Un nuevo día. Hoy toca patronaje y exploración de la zona para ver si puedo aparcar y llevarme el coche. De lo que haré allí todavía no he decidido un plan de trabajo. Porque está claro que no habrá una estructura externa, la profe se adecua a lo que se le pida, no tiene un plan formativo. Pero por otra parte, ¿realmente necesito una enseñanza reglada? Me agrada y conviene más un grupo con el que coser, que me ayude a tomar medidas y a rectificar las prendas cuando sea necesario. Por fin alguien con quien hablar de esas cosas y con quien aprender los trucos del oficio.

Respecto a la otra afición, la escritura, ando un poco desanimada, pues el curso en EdE de los viernes por la mañana de momento tiene pocos participantes apuntados. Cifro las esperanzas de que finalmente aumente el número de locos como yo en la jornada de puertas abiertas de la próxima semana. Si no fuera posible, dejaré el asunto de lado, o seguiré online si me veo muy perdida.

Por si suena la flauta y tengo suerte, me he preinscrito también en otro curso de photoshop del catálogo municipal. Pensé que algo informático podría ser interesante, aunque me temo que el nivel sea muy bajo y lento, pero habrá que verlo para poder juzgar.