Publicado en reflexiones

Día 78

Aquí estoy, a las ocho y media de la mañana, sentada ante mi ordenador y no frente a una clase. Qué lujo, no termino de hacerme a la idea.

Vuelvo a tener por delante montañas de cosas posibles: escribir el final de la novela, que cada vez tengo más claro y está más cerca, ir a la compra para rellenar un frigo medio vacío, llegarme hasta Sol y comprar tela de toile para mis prácticas de costura, encargar comida de dieta, elegir unas playeras blancas de esas que se pueden llevar con faldas y pantalones pesqueros… Pero lo primero ha sido redactar estas líneas. Bueno, perdón, no es del todo cierto, porque empiezo cada día leyendo las noticias en el móvil, todavía arropada por el calor de las sábanas y la somnolencia del recién despertar.

Así son mis jornadas iniciales de jubilauta. Dejo constancia de ellas para ulteriores comparativas. Desde que soy pensionista ya no subo imagen en cada post. Esa ha sido otra decisión improvisada. Pero mola.