WordPress sigue contando, así que dejo constancia de estos dos meses largos de escritura continuada 😉
Después de la divertida jornada energética del miércoles, ayer tuve una mañana tontorrona. Escribí un rato y cuando me cansé, me decidí por fin a emprender los largo tiempo postergado proyectos informáticos. Pero se me torcieron las cosas y tuve que dejar la página de autora a medias. Hoy no sé cuánto podré avanzar, porque tengo una visita al dentista. Espero que me dé tiempo al menos a colocar los plugins de seguridad.
La tarde, sin embargo, la pasé con JC y G en una actividad conjunta de la Aso y el CFGetafe: una presentación de lo que es el Mindfulness con merienda posterior. Solo fue una charla en una sala agobiante por falta de climatización, a mayor gloria y propaganda de la psicologa de turno. Bien ejecutada, eso sí, pero que no mostró más que generalidades sobre relajación y meditación. Nada nuevo para nosotros tres, me temo. Pero, bueno, al menos nos sirvió para estar un rato juntos.
No me aburro, está claro. Incluso me agobia el ritmo, porque tengo aún bastantes asuntos pendientes. Como aprender a usar la tableta gráfica y algunos programas de edición y animación para el otro proyecto estelar de los vídeos. De los guiones y el puro hecho de grabar todavía no hablo. Ufff.
Por si fuera poco, debo añadir, ahora que por fin han bajado las temperaturas, algunas domesticidades pospuestas por el calor. Como reubicar el montón de trastos que me traje del insti en junio y que acumulo inútilmente en la buhardilla.
Ay, Dios, no sé, tal vez estoy siendo demasiado ambiciosa y tanta cosa me va a agobiar. En fin, paso a paso. Por el momento voy cumpliendo con lo previsto en mi planning semanal.