Publicado en reflexiones

Cansada

Hoy ando a medio gas, es que dormí poco. Me desperté a las tres con angustia. Supongo que algo tuvo que ver nuestra visita de la tarde previa. Estuvimos en el tanatorio de La Paz porque murió el marido de una compañera de JC. Todavía era muy joven, fue sorpresivo y nos dejó, cómo no, tocados.

Ahora, de pronto, tenemos que atender otra urgencia, en este caso familiar y hospitalaria. Vamos de susto en susto.

Menos mal que entre medias dormí una siesta breve y repasé el fragmento de novela de mi próxima entrega. (Será la 12 de 15, con lo que claramente no acabo el redactado con el curso, me va a faltar toda la conclusión).

Uff, uff y uff.