Publicado en reflexiones, viajes

Día 13 y penúltimo

Seguimos en Gijón. Sábado y domingo nos los tememos aún más abigarrados. Hay mucho gentío porque luce un sol espléndido desde el martes y todo el mundo se ha lanzado a la playa y a la calle para aprovecharlo.

Sin embargo, sopla una brisa fresca deliciosa y la temperatura ambiente oscila siempre entre 20 y 21 grados, que es una auténtica maravilla. A pleno sol puede ser que suba hasta los 24, pero tal cosa no es un problema. Y menos para nosotros. Eso sí, las gabardinas siguen en la maleta, sin usar. Jajajajaja.

Miro las previsiones meteorologicas y compruebo que hoy se anuncian nubes, ya no el sol radiante de los últimos días, incluso algún chaparrón. A JC y a mí nos encanta este clima cambiante. Supongo que porque no tenemos que vivirlo todo el tiempo.

El lunes, de vuelta en casa, me acordaré de estas temperaturas con nostalgia, segurísimo.