
Se me está haciendo cuesta arriba seguir el curso de novela en estas fechas de sobrecarga laboral. Tanto, que lo habría dejado si no fuera Margarita su profe.
Me da urticaria especialmente leer los textos de los compañeros. Tengo hastío de lectura de exámenes y lo rechazo instintivamente, empiezo y apenas puedo pasar de las primeras líneas. Un desastre que no sé cómo resolver. Me he quedado sin demasiado convencimiento y ahora veo la contradicción.
En fin, me daré un poco más de tiempo para ver si evoluciona mi agotamiento y consigo volver a centrarme.