Agotadísima por el trabajo extra del proyecto y el estrés llego a este viernes en el que solo hay actividades navideñas. Tenemos, como es costumbre estos últimos cursos, el concurso de tartas y el chocolate.
Me despierto temprano, como cada día, aunque la hora de entrada se ha postpuesto media hora y no necesito ir hasta las nueve.
Es la última Navidad docente y me siento como en todas, exhausta, muy poco dispuesta a grandes alharacas. Ayer se despidió José Luís H, el segundo que se jubila este año después de Olga. La tercera soy yo.
Me propongo irme en septiembre, pero tendré que despedirme en junio, para que no haya desaparecido media plantilla. En estos días navideños empezaré los trámites informativos.