
Otra etapa superada. Ya solo me quedan cinco tandas de exámenes. Voy con la lengua fuera en segundo de bachillerato, como siempre. Y bien en primero de la eso, lo usual también.
Me despierto muy temprano, más de lo normal por causa del cambio de hora. Pero no me agobia porque ya enseguida llega el puente de los Santos. Y sin obligaciones por delante, podré coser o ponerme al día con la limpieza de la casa.