
No quise echar las campanas al vuelo por prudencia, pero ya no hay vuelta atrás: me publican el manuscrito.
Esta tarde estuve con el editor, que vino desde Barcelona, y con la responsable en Madrid. El libro saldrá dentro de cuatro meses.

No quise echar las campanas al vuelo por prudencia, pero ya no hay vuelta atrás: me publican el manuscrito.
Esta tarde estuve con el editor, que vino desde Barcelona, y con la responsable en Madrid. El libro saldrá dentro de cuatro meses.