Publicado en reflexiones

Mediados de enero

Ojalá este 2025 sea más propicio que 2024. Todavía arrastro males físicos, que, por favor, espero que mengüen, antes de que se conviertan en emocionales por pura frustración.

Algunas obligaciones nuevas se sienten… no sé qué adjetivo usar… digamos que incómodas. Aunque, espera, mejor digo  las siento, ¿para qué usar una impersonal, si tengo clarísimo  que ese sujeto soy yo? Pues lo que escribía, que las nuevas responsabilidades agobian, que pesan y estorban. Usaré una metáfora manida pero es que así me siento, de verdad, como con  bola que encadena un tobillo e impide caminar. Vamos, que a la artrosis que me dificulta la marcha físicamente, le ha añadido una presión sicológica desagrable que no termino de digerir.

En cuanto a lo literario, haré un resumen escuetísimo:

1. tengo un bolo en Segovia, para el 21 de febrero, con BARRIO-1972

2. sigo sin noticias de ninguna otra editorial que se interese en UN BUEN PLAN

3. apenas he escrito tres capítulos de mi quinto proyecto y todavía voy tanteando en varias facetas