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Días de navegación

Es una nueva experiencia esto de pasar quince días en un barco, con excursiones sí, pero también días en los que no se toca tierra.

Los viajeros de este Costa Fortuna aprovechan cuando hace buen tiempo y se agolpan en las piscinas. Hay hamacas para tomar el sol por todas las cubiertas y mucho turista ansioso de ponerse moreno.

El asunto estriba en que están muy juntitos, demasiado para mí gusto misantrópico. Pero allá cada quien con lo suyo. Supongo que es algo que por fin se puede hacer tras la pandemia y que por eso se disfruta más que nunca.

JC y yo no vamos ni a la pisci de la urbanización, con lo que mucho menos a estas tan pequeñas y pobladas. Obviamente, tampoco es nuestra mayor ilusión meternos en un jacuzzi con media docena de desconocidos. Así que disfrutamos del balcón de nuestro camarote. O salimos a la busca de lugares tranquilos donde leer o charlar a gusto.

Hay pocos, la verdad. Pero aún así estamos muy contentos con este viaje y sus novedades. Habrá que esperar a que termine para tener todos los datos, lógicamente, pero, por el momento, va bene.