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Sensaciones de incomodidad

De pronto se me acabaron los cursos de narrativa, la preventa y la presión de la novela. JC y yo no tenemos viajes previstos, ni vacaciones. Quizá alguna salida esporádica. Vivimos en una rutina de aislamiento. Y me asalta un desánimo raro.

Avanzo poco en la escritura. Apenas llevo 22.000 palabras y me queda bastante por hacer. He parado de subir vídeos de Sintaxis y también se han congelado las suscripciones en 338. Tengo en lontananza apenas una actividad social, que es la jubilación de unas compañeras. ¿Y luego? Me da un poco de miedito lo que queda por delante.

Así que me planteo planificar de nuevo el tiempo, incorporando ejercicios físicos y de meditación. Para mejora de cuerpo y del espíritu. La dieta me deja alicaída, de esta forma pretendo ponerle remedio. Simple y, espero, también eficaz.