Publicado en reflexiones

Lunes 10 de febrero de 2020

Aquí sigo, preocupada por la brevedad de cada día, sin llegar a una rutina que me convenza emocionalmente. La última semana, sin Taller de Proyectos, me resultó demasiado anodina. Está claro que necesito un poco de actividad y de interacciones para que la vida no se me haya bola.

El efecto aniversario empieza a agobiarme. No sé si me iré por ahí de marcha, para romper el maleficio. Miro unas cuantas cosas y decido.

Por último, apunto que la dieta va regular, que llevo días con el peso estancado. Es que estoy en ese mismo peso que me ha costado siempre rebajar. Pero resisto. No me rindo. Y cuando vayamos a Asturias, ya veremos.