Hoy tengo dentista y a la vez clase de costura en Leganés. Llegaré tarde, pero iré. Cada miércoles de diez a doce.
Ha surgido esa oportunidad y voy a comprobar si es lo que me interesa. La escuela de Manuel Becerra se queda como segunda opción, a ver qué tal esta modista y sus grupos y precios reducidos. Seremos cinco, número perfecto.
No me alcanzan los días para todo lo que quiero hacer. He llegado al capítulo 53 de mi novela y todavía necesito más, con lo que tengo material para las dos últimas entregas del curso pero no cierro el relato. No termino de ver claro el final, apenas lo intuyo, y voy escribiendo y tanteando a la vez. Una cosa muy rara, porque aunque tenga un esquema, no consigo seguirlo al pie de la letra, la intuición se me cuela y me lleva por otros derroteros.