Publicado en reflexiones

Puente de mayo 2019

Tenemos un tiempo buenísimo, en contraste con la Semana Santa, que fue hace pocos días pero realmente lluviosa y desapacible. He terminado de corregir y voy a disfrutar de la escritura que tengo pendiente desde hace un montón, de la costura, del cine y de las compras.

Y ya que ando haciendo revisiones, debo contar que estoy estancada con la dieta, que hace mucho que no bajo y solo me mantengo. Me desfondé cuando tuve que cambiar la cita del endocrino, y confieso que no cumplo como debería. Últimamente siento que vuelvo a echar centímetros en los peores lugares. Todavía no lo marca la cinta métrica, pero me lo temo.

Porque lo cierto es que desde que tuve que tomar antibióticos he cambiado una o dos veces al día proteínas naturales en lugar de los productos pertinentes. Lo bueno es que me he recuperado del cansancio. Lo malo, que he parado en seco mi genial curva de pérdida. Cuesta dejar el pescado o la carne por un batido o unas barritas, acuso ya el hastío, pero intento sobrellevarlo.

Como ya dije, mantengo el peso, que no es poco. El día 22 salgo de dudas, a ver qué me dice el médico. Uffffff.