Entre el estrés de los exámenes, el finde revisando el manuscrito, el trabajo de investigación a medias y el ascenso de los descerebrados que han votado a la ultraderecha, vuelve a atacarme la ansiedad.
El mal clima neblinoso no me ha permitido refugiarme en los colores del cielo. Así que he buscado una imagen para esta entrada como sucedáneo.
No hace el mismo efecto, la verdad, pero es bonita.