Publicado en reflexiones

Cuarta semana

Ayer celabramos la jubilación de Olga. Se marcha el lunes próximo. Compartimos comida y bebida, cómo no, conversaciones y recuerdos varios. Se va cansada, contenta con el trabajo bien hecho y dispuesta a disfrutar de su nueva etapa vital.

En enero se marcha JL. En septiembre, si todo sigue igual, me iré yo. El centro se va quedando sin profes de plantilla y la Administración no cubre las plazas que van quedando. Mi pobre Departamento es pura volatilidad.

No me va a dar ninguna pena, sigo haciendo la despedida de a poquitos. Enseguida se acaba mi último septiembre con clases, me digo a mí misma. El próximo ya me dedicaré a otras cosas.

Me hace verdadera ilusión.

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